EL PRIMER AÑO DE ADECUACIÓN

 POR. YACHACHIQ COOPERATIVO

El año 2019 quizás sea recordado en el futuro como el año del Antes y Después de la Ley 30822

El Crecimiento de los Números

Las principales cifras de nuestro sector han venido cayendo de modo acelerado en los últimos tres años precedentes:

Período2016/20152017/20162018/2017
Activos16%12%1%
–          Créditos12%12%2%
–          Liquidez30%10%7%
–          Activos fijos10%6%(11%)
Pasivos16%13%3%
–          Ahorros15%12%4%
Patrimonio15%9%(7%)
–          Capital Social14%8%(11%)
–          Reservas20%9%4%
–          Remanentes8%(8%)29%
    
Ingresos Financieros14%7%1%
Gastos Financieros18%6%(0.3%)
Gastos de Administración7%8%(1.3%)
    
N° COOPAC Reportando159151131

Fuente: FENACREP

Las cifras muestran una contracción en el crecimiento de los principales servicios propios de nuestra naturaleza. Los créditos tuvieron un aterrizaje forzoso, resultado quizás de una mayor presencia de las CMAC y entidades de microfinanzas en las localidades donde las COOPAC tenían presencia casi exclusiva; o quizás también a un relajamiento de la Innovación Financiera en nuestra acción cooperativa, el entorno cambiante y una limitada respuesta a dichos cambios. Los ahorros también tuvieron una severa contracción, pero fue mayor el efecto del “frenazo” en el Capital Social, el cual decreció en -11% y ojo, nuestro marco normativo señala que no podemos reducir dicho capital por encima del 10% anual (Art. 38 – LGC)

El 2019 es un misterio la información de las COOPAC, pues habiendo entrado en vigencia el nuevo Manual de Contabilidad y el redireccionamiento de los reportes contables de periodicidad  mensual/trimestral hacia la SBS-SACOOP, los socios no conocen el estado situacional de sus organizaciones. Esta situación contraviene nuestro quinto Principio Cooperativo: Educación, Formación e INFORMACIÓN.

Lo curioso es que en el trienio analizado, el número de COOPAC que reportaban a FENACREP fue decreciendo año tras año en alrededor de 10%, en el 2019 con la puesta en marcha del Registro Nacional COOPAC, aparecieron 434 organizaciones dispuestas a formalizarse !!!

¿Y Nuestros Socios?

El centro de atención en los años precedentes han sido y aún lo siguen siendo, los numeritos. Y los colaboradores de la COOPAC lo intuimos, lo sabemos, lo vivimos día a día, que los números no reflejan la realidad y las declaraciones pomposas de las misiones y visiones institucionales están cada vez más lejos de cumplirse si seguimos “haciendo números”. Falta algo, falta esencia, falta el Factor C del cual nos habla Luis Razeto Migliaro: Pensar y Actuar en función de la Cooperación, la Comunidad, la Conciencia, el Compromiso, la Calidad, la Cohesión Social, la Cultura, el Corazón…

Nuestros socios, señores directivos y señores gerentes, no son números, son agentes de cambio, con sueños y esperanzas, con necesidades y capacidades, con fortalezas y oportunidades, con ganas de emprender cambios en sus vidas, su familia y su comunidad. Necesitan hacer tangibles los caminos hacia el logro de la misión institucional, necesitan “hacer hablar” a las cifras y denominaciones de las cuentas contables en sus vidas cotidianas, necesitan respuestas a los porqués y a las ventajas de la Acción Cooperativa, necesitan reconstruir su economía familiar atacada por el virus del sobreendeudamiento y el consumismo.

El impulso del Balance Social o también conocido en otros países como Balance de Coherencia Cooperativa, tiene que ser la herramienta obligatoria para balancear los “números” y así (re)construir nuestra Identidad con objetivos económicos, sociales y culturales. Y sin duda, también objetivos ambientales, alineando nuestra acción al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La Era del Hielo

Este año 2019 también será recordado por el cese o jubilación de numerosos cuadros gerenciales de COOPAC emblemáticas. Cambios extremos en el ecosistema cooperativo, producto del nuevo clima normativo, trajeron como resultado la invitación al retiro a conocidas figuras gerenciales.

¿Cumplieron su ciclo? ¿No pudieron responder al nuevo escenario de regulación y supervisión? ¿Las prácticas de gestión heterodoxas se embalsaron y desbordaron sus capacidades? ¿Olvidaron al socio y enfilaron sus acciones a crecer y creer en sus “números”?

Los todopoderosos “números” seguramente se acogerán a la confesión sincera y nos darán algunas respuestas a los sucesos, a las víctimas de la Edad de Hielo 2019. Y las víctimas de mayor recordación serán sin duda los pasajeros de la mototaxi Presta Perú.

La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera – ENIF

O debemos llamarla sin tapujos “la estrategia nacional del negocio financiero”.

El objetivo declarado de la ENIF es “promover el acceso y uso responsable de servicios financieros integrales, para que sean confiables, eficientes, innovadores y adecuados a las necesidades de los diversos segmentos de la población”.

La nueva ruralidad del Perú está sin duda marcada por cambios socioeconómicos derivados de la alta movilidad de la población entre sus lugares de origen y las ciudades intermedias que dinamizan la actividad económica del territorio. Ya resulta complicado definir a la población rural y encontrar diferencias con la población urbana.

Los avances de la ENIF muestran avances importantes en el número de clientes del sistema financiero, el número de oficinas y agentes corresponsables que atienden en localidades rurales, el incremento de personas adultas que cuentan con una tarjeta de débito y el número de transacciones realizadas, entre otras variables relevantes para la tecnocracia de las agencias gubernamentales, lideradas por la SBS, obviamente.

Pero la ENIF no ha contemplado dos aspectos, que desde la trinchera cooperativa debemos impulsar: Primero, incorporar el concepto de “finanzas saludables” en la praxis de las entidades de servicios microfinancieros, de modo que podamos reorientar las formas de actuación de sus colaboradores que han olvidado los códigos de ética y han sobreendeudado a la población “incluida”. Se trata sin duda de armonizar los objetivos del negocio financiero con la salud mental de la población, incluida la suya propia, pues no es ningún secreto la presión que tienen los colaboradores para cumplir sus metas, sus “números”. Segundo, dejemos de hablar/escribir sobre educación financiera y empecemos a poner en práctica las herramientas para educar a los ciudadanos en el ahorro, en el manejo de sus recursos, el uso “saludable” del crédito y la cobertura o protección de sus activos (seguros).

Es necesario sacarnos la venda y aportar a (re)construir la ENIF, que no sea solo un negocio financiero disfrazado de inclusión, sino una real y verdadera herramienta de desarrollo. Recordar el concepto original de las Microfinanzas: la provisión de servicios financieros para personas en situación de pobreza, microempresas o clientes de bajos ingresos, de manera sostenible. Mohamed Yunus señala que la tasa del microcrédito no debería superar del 10% después de cubrir costos.

La Tareas Pendientes

·         Depurar el Registro Nacional de COOPAC. El reporte y verificación de las acciones que realiza cada COOPAC en cumplimiento de los Principios Cooperativos, es sin duda un filtro más potente que los reportes contable-financieros.

·         Sincerar la matricula social. Son miles los socios inscritos en el Padrón de Socios, son pocos los que han sido informados y formados en la Cultura de la Cooperación. Y esto se comprueba en la ausencia de socios que acuden a elegir a sus delegados y éstos a sus directivos.

·         Reestructurar la organización y asignar recursos para el cumplimiento de la misión, la identidad y los principios cooperativos. Del Consejo de Administración depende toda la estructura gerencial; el Consejo de Vigilancia cuenta con un equipo técnico de auditoría y el Comité de Educación cuenta con…casi ningún recurso. Mantener las cosas así solo asegura el logro de objetivos financieros, “números”, pero los objetivos sociales, culturales y ambientales seguirán en modo pausa, esperando…

·         Dinamicemos la participación de los socios/delegados en las Asambleas, ya basta de reportar “números”, incluyamos historias de éxito cooperativo, rindamos cuenta del grado de cumplimiento de nuestra Identidad Cooperativa.

·         Educación financiera, en especial Educar para Ahorrar, para ser libres y no esclavos del sistema.

·         Innovar. Las COOPAC no podemos seguir haciendo lo mismo, perderemos legitimidad. Hacer cosas nuevas, hacer cosas que otros no hacen ni lo harán, hacer las cosas bien, en respuesta a las nuevas necesidades de los socios, a las nuevas oportunidades de las finanzas éticas, finanzas responsables, finanzas verdes, finanzas inclusivas, finanzas solidarias, finanzas con sentido.

·         El reto es no solo crecer en números, también engrandecer el valor de la cooperación. No necesitamos solo normas, necesitamos asumir Compromisos, articular Capacidades.